25 oct 2011

En el parque donde las vi


Estoy solo con ella sentado en la banca de un parque. Qué curioso, nunca pensé que volvería a estar aquí. Ah… los recuerdos. En ellos veo su rostro. Terso y resplandeciente, con su sonrisa reflejando la luz del sol. “Ven por aquí” me diría y embobado sería arrastrado por la mínima fuerza que ella ejerciera sobre sus manos al jalar. Veríamos los patos nadando bajo el puentecillo, nos arrojaríamos al gras y mientras yo bosquejase a un petirrojo ella se distraería con alguna flor. Un beso ocasional y un abrazo repentino serían bastante comunes en una situación como tal. Pues nuestros deseos y gustos distintos, nos harían cruzarnos de cuando en cuando en el recorrido, sin que lo hagamos juntos y como reiríamos. Pero…

23 oct 2011

Una mañana en el banco...

Estoy en una habitación. Hay solo 10 personas más. Es un pequeño banco en la esquina de San Luis. Hay dos cajeras, una habla por teléfono mientras la otra atiende al primero de la cola. Yo soy el último. 

17 ago 2011

El pasado de Elsa de Quijote y Muñoz.


En una pequeña provincia al norte del país, vivía Elsa de Quijote y Muñoz. Una bella dama de unos 40 años, que había dedicado toda su vida a las labores sociales locales y ahora trabajaba en la municipalidad como secretaria. Sin embargo ella no necesitaba del dinero, su marido, don Tomás Quijote y Muñoz, trabajaba en una petrolera de por allí, y pues ganaba lo suficiente y hasta más.
Un día doña Elsa entró a la nueva tienda de ropa que había abierto en la calle 42 y Juanito, el encargado de quince años, quedó impactado por su belleza. Tal vez fue la imaginación del joven o las mañas coquetas de la mujer por conseguir descuentos, lo que hizo que Juanito pensara que ella se sentía atraída por él. Y así el muchacho se ilusionó.

13 ago 2011

Le pasó

18/06/2009
Todo iba bien,Todo tranquilo,Todo pasivo. Todo mejoraba, yo ya olvidaba, no recordaba. Ni siquiera sentía. Yo regresaba, podía y vivía. Pero, mi Torre, tan grande y poderosa; mi Escudo, tan fuerte y resistente; mi Armada, tan hábil y entrenada…
No aguantaron una simple hola,… un simple adiós, un simple susurro; que no sopla una flor, que no mueve ni causa dolor. No aguantaron ni quisieron aguantar, dejándose llevar por la pasada ilusión. 

7 ago 2011

Agosto 7

¿Sabes cómo es, cómo es, cómo es
la sincera reventada del llanto
la ligera coronada del santo?
es lineal, pues es, si es, ella es