Estoy solo con ella sentado en la banca de un parque. Qué curioso, nunca pensé que volvería a estar aquí. Ah… los recuerdos. En ellos veo su rostro. Terso y resplandeciente, con su sonrisa reflejando la luz del sol. “Ven por aquí” me diría y embobado sería arrastrado por la mínima fuerza que ella ejerciera sobre sus manos al jalar. Veríamos los patos nadando bajo el puentecillo, nos arrojaríamos al gras y mientras yo bosquejase a un petirrojo ella se distraería con alguna flor. Un beso ocasional y un abrazo repentino serían bastante comunes en una situación como tal. Pues nuestros deseos y gustos distintos, nos harían cruzarnos de cuando en cuando en el recorrido, sin que lo hagamos juntos y como reiríamos. Pero…
25 oct 2011
23 oct 2011
Una mañana en el banco...
Estoy en una habitación. Hay solo 10 personas más. Es un pequeño banco en la esquina de San Luis. Hay dos cajeras, una habla por teléfono mientras la otra atiende al primero de la cola. Yo soy el último.
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