Mientras pensaba en la pesadez de estudiar otro idioma...
Un día cuando miraba el atardecer en Colán, mi abuelo, me tomó del hombro derecho y me empezó a contar una historia. Hacía tiempo, en su casa, mientras leía uno de los poemas que mi madre había escrito, se le presentó un ángel. “Es gracioso” me dijo “no son como te lo imaginas”. El ángel era un pequeño hombrecillo, de noble expresión, bastante robusto, de raza indígena, con pelo blanco todo enredado en una larga cola. Vestía un traje también blanco, con un gran saco y una brillante corbata, dos grandes alas salían de su espalda y miraba molesto a mi abuelo. Era un ángel peruano.-Soy el ángel de la muerte- anunció el extraño ser –Y he venido aquí para llevarte al más allá- se aclaró la garganta y empezó a cantar una rara melodía que a mi abuelo le pareció terrorífica.
-¡Fuck!- gritó mi abuelo. El ángel al escucharlo, rápidamente dejó de cantar y lo miró de reojo.
-¿Dijo algo?
-¿What?- respondió mi abuelo y el ángel pegó un brinco.
-¡Maldita sea la Puta de tu Vieja!- gritó el ángel eufórico, a lo que mi abuelo le respondió con una sonrisa que disimulaba su enorme carcajada por ver al hombrecillo insultándole. Su plan parecía dar resultado.
-¿What?- volvió a decir mi abuelo y puso una expresión de confundido.
-Ya sabía, ya sabía, ya sabía- exclamaba el hombrecillo- me volvieron a cagar,…- barullaba y caminaba de un lado a otro en la habitación, muy agitado- voy a llamar ahorita y esa maldita de Doris me va a escuchar- el ángel sacó un celular de su saco e hizo una llamada. –Aló… ¡Doris!... ¡Cojuda me mandaste con un turista de nuevo!… ¡¿Qué?!... ¡¿Qué?!... ¡¿Cómo que aprenda a hablar inglés?! ¡Aprende tú primero gorda estúpida!… ¡¿Ha?!... ¡Jódete, mándame un traductor!… ¡¿cómo que todos están ocupados?!... ¡entonces mándame un gringo!… ¡sí, sí no jodas!… ya le leí la mente… también sus pensamientos están en ingles.- el ángel colgó y miró a mi abuelo fijamente. –Ya vendrá alguien a encargarse de ti.
-I don´t know who are you or what the fuck do you want midget.
-¡Oye! si conozco algunas palabras mudafoker- mi abuelo aguataba sus carcajadas, y así, hasta que llegó el ángel gringo.
-¡Yo!- saludó al ángel local, era totalmente igual al anterior, pero de color blanco, rubio y en vez de una trenza, su pelo era largo y lacio y llevaba una pluma de adorno. Más sonriente, más relajado, se acercó campante hacia mi abuelo, sin intercambiar más palabras con el otro.
-Hello, I’m a death angel and…
-¿Dass?- mi abuelo pensó rápido.
-He speaks German… ¡Fuck!- señaló el ángel gringo.
-¡Y tú habla algo de español pendejo!- gritó el ángel peruano. El ángel gringo lo miró molesto. Mi abuelo me contó que por cerca de quince minutos estuvieron peleando gritándose los insultos más obscenos que alguien pudiese escuchar, donde también se acusaban de cómo el ángel peruano no había podido diferenciar entre el inglés y el alemán, y del hecho de ser un gringo glotocentrista. Cada uno en cada idioma. Hasta que al fin el gringo ignoró al peruano y tomó su celular para hacer una llamada. Diez minutos después llegó aquel a quien el gringo llamó.
Otro hombrecillo, de raza negra, con lentes oscuros de marco blanco, un saco sin corbata y una gran cadena de oro blanco, con una cruz como pendiente; entró en la habitación.
-Tranquilos, take it easy, yo ya estoy aquí, I’m already here- dijo el hombrecillo a sus compañeros.
-Claro, si el gringo llama le hacen caso en una- reclamó el hombrecillo peruano. El ángel moreno, quien parecía saber muchos idiomas, solo le miró por un rato. “Creo que lo entendía por un lado” pensó mi abuelo.
- Ich bin der Engel des Todes…
- ¿Putu húöt cte?- mi abuelo volvió a pensar rápido. El ángel lo miró extrañado, luego, volteó el rostro hacia sus compañeros y les empezó a hablar a cada uno en su idioma.
-Señores, hemos sido burlados, resulta que este hombre habla tanto español, como inglés, como alemán y muchos otros idiomas más; a base de esto él fue engañándolos a ustedes dos cambiando su pensamiento constantemente a distintos idiomas, conmigo trató de hacer lo mismo, sin embargo notó mi superioridad en cuanto al conocimiento de lenguas y tomó muchas de las raíces de cada una y las fusionó para crear una nueva, con gramática funcional y diccionario. Esta lengua es conocida solo por él… Señores si no puede escuchar la sentencia y entenderla al 100%, no podrá morir y si no piensa en el idioma que se dicta, no la entenderá.- se puso pensativo, tomó aire y anunció -Así pues, acepto mi derrota, pero prometo estudiar su lengua y regresar pronto. Espero también me hayas escuchado anciano… adiós- Y así, me contó mi abuelo, que los tres ángeles se desvanecieron y él burló a la muerte, bueno hoy por hoy sé que aquel ángel descifró su código, pero el viejo fue bastante ingenioso.
jaja! buenazo! buena Tomás!
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